Momentos de oración en la pandemia.Viernes Santo 2020

La celebración de hoy, Viernes Santo, nos sitúa de una manera tremendamente cruda ante el dolor, ante el sufrimiento, ante la muerte. El dolor, el sufrimiento, la muerte, los podemos encajar y vivir de diferentes maneras. Las lecturas de hoy nos sugieren dos de esas maneras.

La primera manera cristiana de vivir el dolor, el sufrimiento, la muerte tiene que ver con su conocimiento, su reconocimiento. Lo primero, entonces, es abrir los ojos, dejar que ese mal, ese dolor, ese sufrimiento, esa muerte nos afecte, nos conmueva, nos lleve a percibir nuestra fragilidad extrema y la de la gente que nos rodea. Cómo estoy viviendo esta pademia ¿Cierro los ojos ante el dolor, huyo de él? ¿Lo hago sencillamente mío?

Y la segunda manera cristiana de vivir el dolor, el sufrimiento, la muerte, tiene que ver con el convencimiento de negarle la última palabra. El dolor no tiene la última palabra en Jesús, porque él lo vive en una dinámica de amor y de servicio. Eso es lo que lo hace singular ante el dolor, ante la muerte; eso es lo que lo hará triunfador. Para él es más fuerte la corriente de amor servidor que lo arrastra, que la corriente del dolor que lo consume. Tal vez en la situación de reclusión en que vivimos también podemos preguntarnos ¿El amor y el servicio me ayuda a afrontar el dolor, la dificultad de las relaciones, atender la situación el grito de los necesitados…?

Hoy toca contemplar a Jesús doliente en el dolor de tantos hermanos y hermanas, suyas y nuestras, con las que él quiso identificarse. Y dejar que el dolor actúe en nosotros de forma salvadora, redentora, como actuó en él.

Símbolo: Poner en la mesilla una cruz

Canto: Le mataron un día Cantalapiedra por Ricardo Cantalapiedra

Salmo 101

Oración de la cruz nace la vida

 

2 comentarios en “Momentos de oración en la pandemia.Viernes Santo 2020

  1. Este viernes vivo la pasión sintiéndome parte de la pasión global de la Pandemia. Percibiendo a cada otro y cada otra parte también. Doy gracias a Dios porque no estamos solos y hemos tenido oportunidad de descubrirlo en estos días. Que somos frágiles y necesitamos de los demás. Que siempre podemos hacer algo por nosotros y por los demás. Que la cruz es esperanza en los hombres y en la vida.

  2. Tan importantes que nos creiamos, dioses, todo lo podíamos, todo a nuestra disposición cuando y donde quieras, y mira que un simple virus, nos vuelve a la realidad. Señor que podamos volver a ser humanos, con nuestros defectos y pequeñeces, pero que no perdamos la fé y la confianza contigo.

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