La otra Navidad

En disconformidad con la ligereza con que nos deseamos “Feliz Navidad” y para abrir la esperanza que es posible otra Navidad, he tomado prestado, una parte, de un ingenioso discurso del juez de la Corte Suprema de Estados Unidos John Roberts a una generación de recién graduados, entre los que se encontraba un hijo suyo. Creo que pone de relieve la dimensión que no se proclama de la Navidad, a pesar de ser tan clara y manifiesta en nuestro mundo.

“Deseo que, de vez en cuando, sean tratados injustamente, para que comprendan el valor de la justicia.

Espero que sean traicionados, porque ello les enseñará la importancia de la lealtad.

Lamento decirlo, pero espero que, ocasionalmente, estén solos, para que no den por sentado a los amigos.

Les deseo mala suerte, otra vez, a veces, para que estén conscientes del valor de las oportunidades en la vida. Y entiendan que su éxito no les es completamente merecido, así como tampoco otros merecen su fracaso.

Y cuando pierdan, como lo harán ocasionalmente, espero que su oponente se regodee de ello, para que entiendan la importancia de la deportividad.

Espero que sean ignorados, para que conozcan la importancia de escuchar a otros.

Espero que sufran suficiente dolor, para que comprendan qué es la compasión.

Sea que les desee estas cosas, o no, de todos modos pasarán. Y si se benefician de ellas, o no, dependerá de su habilidad para encontrar el mensaje en sus desgracias.

También se espera que los oradores den grandes consejos y sugerencias útiles. El consejo más común es que «seas tú mismo». Es un consejo extraño al dirigirse a personas que se visten de manera idéntica (refiriéndose a los alumnos uniformados).

Deberían de ser ustedes mismos, pero deben comprender qué significa eso. A menos que sean perfectos, no significa que no hagan cambios. De cierta forma, no deberían ser ustedes mismos, sino tratar de convertirse en algo mejor.

La gente dice que sean ustedes mismos para que resistan el impulso de conformarse con lo que otros quieren que sean. No pueden ser ustedes mismos si no saben quiénes son. Y no pueden saberlo a menos que lo mediten”.

¡Si somos cercanos a los olvidados, descartados, víctimas… será más Navidad!

Os deseo de todo corazón

Nacho González

Un comentario en “La otra Navidad

  1. Jesús, Jesús de Nazaret, es prototipo de nuestro destino humano, común y misericordioso, él nos ha enseñado a ser para los demás.- El nacimiento de Jesús, tiene su llamada principal en la pobreza, la humildad y el silencio.- De alguna manera el artículo que nos propone hoy, está sacado de la esencia del cristianismo.- El Hijo de Dios, pobre y humilde, cercano al sufrimiento y al dolor; él se hace eso, para que tú y yo aprendamos a vivir como hermanos, como seres relacionales.- Vivir para los demás, aspecto que destaca de las fiestas de Navidad: compartir, solidarizarse, acompañar, haciéndonos instrumentos en las manos de Dios en favor de los que nos rodean.- No deberíamos fundamentar nuestra propia Navidad en disfrutar de las comidas y los dulces, hay un aspecto mucho más profundo que da sentido al misterio que celebramos, del que deberíamos aprender para enraizar en la misericordia del Señor.- Mi deseo, que todos encontremos la necesidad de vivir en estos días el mensaje de la Palabra, para agradecer a Dios sus dones, agradar a nuestros semejantes y sentirnos felices por haber obrado el bien al que estamos llamados.- Feliz Navidad para todos.-

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