De una pastoral de mantenimiento a otra de iniciación

“En esta línea, los Obispos latinoamericanos afirmaron que ya «no podemos quedarnos tranquilos en espera pasiva en nuestros templos» y que hace falta pasar «de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera». (EG 15).

La sociedad actual es una sociedad secularizada, pluralista y en quiebra cultural, que lleva consigo la separación entre socialización ciudadana, cultural y cristiana, todo lo cual cuestiona la fe de los creyentes y cómo llegamos a ella.

La transmisión de los valores y de la fe a las nuevas generaciones constituye hoy una de las dificultades más sentidas por bastantes padres, y, sobre todo por los abuelos, sacerdotes, religiosos/as y agentes de pastoral.

Acogemos con gozo las palabras que nos dirige el Papa Francisco en la exhortación la Alegría del Evangelio:

“En primer lugar, mencionemos el ámbito de la pastoral ordinaria, «animada por el fuego del Espíritu, para encender los corazones de los fieles que regularmente frecuentan la comunidad y que se reúnen en el día del Señor para nutrirse de su Palabra y del Pan de vida eterna». También se incluyen en este ámbito los fieles que conservan una fe católica intensa y sincera, expresándola de diversas maneras, aunque no participen frecuentemente del culto. Esta pastoral se orienta al crecimiento de los creyentes, de manera que respondan cada vez mejor y con toda su vida al amor de Dios”.

“Finalmente, remarquemos que la evangelización está esencialmente conectada con la proclamación del Evangelio a quienes no conocen a Jesucristo o siempre lo han rechazado. Muchos de ellos buscan a Dios secretamente, movidos por la nostalgia de su rostro, aun en países de antigua tradición cristiana”(…).

“En segundo lugar, recordemos el ámbito de «las personas bautizadas que no viven las exigencias del Bautismo», no tienen una pertenencia cordial a la Iglesia y ya no experimentan el consuelo de la fe. La Iglesia, como madre siempre atenta, se empeña para que vivan una conversión que les devuelva la alegría de la fe y el deseo de comprometerse con el Evangelio. (…) “Los cristianos tienen el deber de anunciarlo sin excluir a nadie, no como quien impone una nueva obligación, sino como quien comparte una alegría, señala un horizonte bello, ofrece un banquete deseable. La Iglesia no crece por proselitismo sino «por atracción» (EG 14).

El  Papa Francisco nos invita a salir de la actitud inmovilista cuando dice: “La pastoral en clave de misión pretende abandonar el cómodo criterio pastoral del «siempre se ha hecho así». Invito a todos a ser audaces y creativos en esta tarea de repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores de las propias comunidades (EG 32).

Hasta nos invita no sólo a superar el temor, sino que a arriesgar cuando dice: “…prefiero una Iglesia accidentada, herida y manchada por salir a la calle, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades” (EG 48).

“El mensaje cristiano no es sólo informativo, sino “perfomativo”. Eso significa que el Evangelio no es solamente una comunicación de cosas que se pueden saber, sino una comunicación que comporta hechos y cambia la vida. La puerta oscura del tiempo, del futuro, ha sido abierta de par en par. Quien tiene esperanza vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva” (SS. 2).

Esta hora de la sociedad y de la Iglesia es tan nueva que nos invita no sólo a centrarnos en la evangelización hacia fuera y hacia dentro, sino que es necesario acentuar la necesidad de pensar “cómo los hombres y mujeres de hoy entran en la fe cristiana, cómo trabajar su conversión interior y no únicamente cómo mejorar la comprensión o explicación del mensaje”. (CEF).

Por eso nos proponemos:

Ofrecer la oportunidad de compartir para tomar conciencia de que la situación actual pide una opción pastoral a favor de la iniciación cristiana, asumir la pedagogía de la iniciación y, a su luz, revisar nuestras actividades pastorales, haciendo propuestas concretas,   y tomando el compromiso solidario de ayudarnos.

P R O C E S O

I.- PARTIMOS DE LA REALIDAD

  1. Informe personal de las actividades pastorales.
  2. Percepción de los principales desafíos de la pastoral en México.
  3. Giro copernicano de la espiritualidad.

II.- OPTAMOS POR UNA PASTORAL DE INICIACIÓN O REINICIACIÓN

  1. La Iniciación Cristiana.
  2. La iniciación en su evolución histórica.
  3. Contenido de la iniciación cristiana hoy.
  4. Pedagogía de la Iniciación Cristiana.
  5. La iniciación puerta y fundamento de la experiencia cristiana.
  6. Dificultades para reconocer la especificidad y necesidad de la iniciación.
  7. La iniciación cristiana en América Latina, hoy.
  8. Destinatarios y modalidades del primer anuncio.

III.- DISCERNIMOS Y BUSCAMOS JUNTOS

  1. Cuáles son los “pasajes-cambios” que hay que hacer para vivir una pastoral de iniciación.
  2. Discernir las actividades pastorales desde la Opción por una Pastoral de iniciación.

                         a) Revisar nuestras actividades a la luz de la Iniciación Cristiana.
                         b) Concretar nuestro compromiso solidario.

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