Un relato más sobre nuestra convivencia

Hice mi relato hace ya tiempo, no quise publicarlo esperando a que otras personas hicieran el suyo. He visto que la convivencia ha sido una experiencia profunda e importante y así lo han puesto de manifiesto en sus narraciones. Durante este tiempo he dudado si merecía la pena, tras los relatos ya publicados, cansar con el mío que repite básicamente lo mismo. Tras darle vueltas, pienso que merece la pena presentarlo, no porque aporte nada nuevo, sino porque así queda reflejada la riqueza de la experiencia compartida, y puede servir a personas que no han participado de ella, para vislumbrar que esas experiencias compartidas y narradas, son válidas para nuestros respectivos procesos personales. Al mismo tiempo creo que puede servir como acicate para que otros grupos nacionales, compartan sus propias experiencias.

Cuando me siento a narrar y narrarme lo vivido en los días de convivencia vienen a mi cabeza muchas de las experiencias, sentimientos y momentos compartidos y vividos en los días que hemos estado juntos.

Empezaré por mis reservas y dudas antes de acudir, estábamos en pleno crecimiento de contagios de la 5º ola del coronavirus, yo tenía mis dudas, tanto mi esposa como yo somos personas de riesgo, y aunque estamos vacunados, los miedos no se disipaban. Tras intentar reflexionar sobre lo más adecuado, y hablar con otros miembros del grupo, decidimos que acudiríamos, tratando de poner todos los medios a nuestro alcance para en la medida de lo posible, no ser foco de contagio, ni contagiar. Nos hicimos PCR de control, y acordamos que el lugar de la convivencia tuviera las máximas garantías para que los espacios fueran amplios y ventilados. Así se acordó y lo cierto es que ha resultado tanto la casa donde hemos tenido la residencia, como los espacios donde trabajamos, bastante adecuados.

Todo el grupo había manifestado en varias ocasiones el deseo intenso de vernos personalmente y compartir cercanía y vida que llevábamos año y medio sin ello. De ahí, el intenso deseo de celebrar esta convivencia.

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Una experiencia de encuentro, desde la calidad humana.

Aunque un poco tarde por diversas circunstancias, no queríamos por ello dejar de escribir una reseña de lo que fue para nosotros el encuentro del grupo promotor español por un mundo mejor, este pasado agosto de 2021 en Benicull (Valencia).
Lo llevamos a cabo del 1 al 7 de Agosto, y como viene siendo habitual, siempre empezamos preguntándonos cómo estamos personalmente y cuáles son nuestras expectativas. Y a partir de ahí, continuamos desde el documento «Tres acentos», previo situarnos desde un momento de oración compartida con el lema: «Cambiar yo para cambiar el mundo». Seguir leyendo Una experiencia de encuentro, desde la calidad humana.

La trampa en que estamos instalados

Estoy viviendo una experiencia pastoral que me está despertando muchos interrogantes e inquietudes. Resulta que el joven sacerdote, párroco de la parroquia de mi pueblo y de otros dos pueblos, ha sufrido una seria cirugía y cuya recuperación se prevé que será larga. No voy a adentrarme en lo que está suponiendo para este sacerdote, los interrogantes, sufrimientos, cómo lo está afrontado, sus sueños y esperanzas, simplemente por respeto y cercanía. Seguir leyendo La trampa en que estamos instalados

La experiencia prevalece a la formación

No creo que la afirmación sea una mera intuición, para mí es una convicción. Mi experiencia me lo confirma, pues, a pesar de ser un buen lector y estudioso, reconozco que lo que me queda como propio es la experiencia vivida, lo otro ilustra la mente pero no llena el corazón.

Hoy las ciencias humanas convergen en situar la experiencia en el centro de cualquier proceso de aprendizaje, sobre todo, en aquellas dimensiones que están relacionadas con el sentido de la vida y, por tanto, en la evangelización. Seguir leyendo La experiencia prevalece a la formación

Por una Iglesia en salida. Mi experiencia del discernimiento

El periodo de pandemia ha sido la ocasión para profundizar en algunas cuestiones que tenía pendientes, una de ellas era la del discernimiento. En su tiempo, en el Servicio de Animación Espiritual, habíamos elaborado una sesión sobre el discernimiento más informativa que práctica. Mi experiencia sobre el discernimiento la tuve cuando participe en unas jornadas, animadas por el jesuita Toni Catalá, recientemente fallecido. Lo había puesto en práctica en algunas ocasiones, pero necesitaba, en el marco de la traslación de las Ejercitaciones, poner al día, pues intuía que podría aportar una mayor profundización al primer itinerario. Seguir leyendo Por una Iglesia en salida. Mi experiencia del discernimiento

ENCUENTRO DE AGOSTO DESPUÉS DE LA PANDEMIA

La primera semana de agosto, después de más de un año y medio de no habernos podido encontrar físicamente, nos hemos reunido el Grupo Español.

Yo tenía mis dudas, posiblemente era miedo acumulado después de tanto tiempo de encierro y precauciones y también porque coincidía con la 5ª ola. Llegamos todos, 12 personas, con nuestras mascarillas y nos saludamos desde la distancia. Primer punto a tratar; las mascarillas, todos vacunados, algunos con test de antígenos negativos, espacio suficiente, perfectamente ventilados, lo más posible en el exterior… nos las quitamos. Aquello ya fue otra dimensión, vernos las caras, sentirnos próximos… otra vida.

Desde ese momento, yo empecé a sentir que me aligeraba, como un globo que recibe aire y se hincha, empieza a levantar y poco a poco asciende y vuelve a ver el horizonte y la inmensidad. A las pocas horas me sentía diferente, restablecida y animada.

Como siempre, compartimos oración, trabajo, vida, comidas, sobremesas, canciones, silencios y risas. Una tarde nos la tomamos de descanso en la piscina, el sol caía, la brisa nos visitaba. No hablábamos de nada transcendente, simplemente “éramos nosotros mismos”. Yo pasaba la vista por todos y cada uno de nosotros y daba gracias por la existencia de cada uno de ellos en mi vida, sentía plenitud e infinito agradecimiento. ¿Es eso la fraternidad evangélica? ¿Deberían ser siempre así las relaciones humanas?

El tema principal del trabajo fue el discernimiento; hicimos un ejercicio completo, que me pareció muy interesante y útil, para la vida personal, como grupo, como Iglesia y como humanidad. Creo que es un tema importante en este momento histórico y que se necesita un ejercitarnos en ello con calma y dedicación.

Nos dejó a todos tan buen sabor de boca que ya estamos pensando en el próximo. Todos estuvimos de acuerdo en que estos encuentros son imprescindibles para la vida del Grupo.

M. del Mar Manteca